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Acerca del Fuerte

El Fuerte de San Diego fue construido en época virreinal para la protección del Puerto de Acapulco de la amenaza que presentaban los piratas, ya que Acapulco se volvió el puerto más importante del Pacífico para el comercio con Oriente, siendo punto de salida y de retorno de la Nao de China y sede del mercado del Parian, en donde se comerciaban productos de Oriente que, a través de la Nueva España, llegaban a Europa. Es edificado por orden del Virrey Diego Fernández de Córdoba, Marqués de Guadalcázar, quien encargó al ingeniero holandés Adrián Boot el proyecto y construcción de una fortificación, siendo terminado en 1617.

Era una construcción de piedra, en forma de pentágono irregular que tenía cinco baluartes unidos por muros con parapetos. Se le dio el nombre de San Diego, en honor del santo patrón del Virrey y a los baluartes los nombres de Rey, Príncipe, Duque, Marqués y Guadalcázar.

En 1776 hubo un gran terremoto que daño la fortificación hasta sus cimientos, por lo que el ingeniero español Miguel Constanzó presentó al virrey Antonio María de Bucareli y Ursúa un proyecto de la nueva fortificación, la cual contaba con baluartes adecuados para la defensa gracias a sus recintos abovedados y al foso que rodeaba al conjunto. La propuesta fue aprobada, pero fue modificado completamente por el encargado de la construcción, el ingeniero Ramón Panón.

La obra se inició en 1778, progresó lentamente y al cabo de cinco años fue terminada. Se le dio el nombre de San Carlos, como homenaje al monarca reinante. Los baluartes fueron llamados: San José, San Antonio, San Luis, Santa Bárbara y la Concepción, sin embargo por costumbre se le siguió llamando “Fuerte de San Diego”.

Al iniciarse la Guerra de Independencia en 1810, José María Morelos recibió de Don Miguel Hidalgo y Costilla, la encomienda de extender el movimiento de rebelión por todo el sur del país, y como primera misión y la más importante, tomar Acapulco y el Fuerte de San Diego.

Durante varios meses, insurgentes y realistas se enfrascaron en un intenso fuego de artillería y la toma del Fuerte se convirtió en fuente de penalidades, sufrimientos, calor, hambre y enfermedades. Seis meses más tarde, el 19 de agosto de 1813, los españoles se rindieron ante Morelos y el capitán Pedro Antonio Vélez izó la bandera blanca sobre la fortaleza.

La fortaleza siguió con su uso primordialmente militar, sirviendo a la Secretaría de Guerra y Marina a finales del siglo XIX que cambió de nombre posteriormente a Secretaría de la Defensa Nacional.

En el año de 1949, el Fuerte de San Diego es entregado a la Secretaría de Bienes Nacionales e Inspección Administrativa, para incorporarlo al patrimonio del Instituto Nacional de Antropología e Historia, con el objeto de instalar un Museo Militar. El Fuerte fue administrado durante 15 años por el INAH y por decreto presidencial en el año de 1964 se le desincorpora para ser entregado a la Secretaría de Educación Pública para utilizarlo a través del Instituto Nacional de Bellas Artes.

En 1970 se entregó para su administración a la Junta de Mejoras Materiales del Puerto de Acapulco, y en ése período la Dirección General de Cinematografía, dependiente de la Secretaría de Gobernación, lo usó para presentar funciones culturales y artísticas, como la Muestra Internacional de Cine.

Entrada al Fuerte de San Diego

En 1980 se entregó nuevamente al Instituto Nacional de Antropología e Historia por medio del Centro Regional Morelos-Guerrero para su administración, y se inauguró oficialmente el Museo Histórico de Acapulco “Fuerte de San Diego” en el año 1986 a cargo del INAH, por medio del Centro INAH Guerrero.